22/6/07

¿Por qué bailarina?

Haha...esa pregunta ronda frecuentemente por mi cabeza. Por qué seguir siendo algo que requiere tanto tiempo, tanta dedicación, tanto cansancio. En fin algún día por más que ame bailar voy a dejar de hacerlo, aunque no tan pronto como cierta gente creería. Aii...que frustrante, hahaha los idiomas son más fáciles que bailar [lo escribo porque hablo cinco], respirar, sentir, hacer, vivir, oir...todo es más fácil, bueno talvez porque cada vez que bailo tengo que unir todo eso. Pero jamás alguien va sentir lo mismo que siente una bailarina...Cuando me subo a un escenario y doy lo mejor de mí, es una sensación tan increiblemente encantadora. De hecho todo el que no la ha sentido debería sentirse recha. Simplemente tanta adrenalina te llega a afectar cuando al final de la función te quedas dormida en el asiento trasero del carro y no puedes oir los cometarios de las personas que van al frente o a la par tuya. Por lo menos al día siguiente puedes preguntar cuales eran los cometarios. Todos satisfactorios [satisfactorios porque nunca el esfuerzo será suficiente], por lo menos todos esos gritos, regaños, desvelos, desmayos, lágrimas y dolores fueron retribuidos. Haha sin un poco de sufrimiento el resultado final no sería tan alentador, aunque poca gente lo vería como alentador, haha simplemente no entenderían por qué es tan importante para alguien ser gritado...sin gritos ni regaños llega a sentirse como si no se estuviera demostrando lo mejor de sí.

Las ballerinas tienen un sentido diferente de la vida, creo que eso es lo que más me gusta. El querer siempre más de sí, pero sobre todo el gran sacrificio que realizan día con día. Al llegar al salón y saber que es un gran escenario de tristezas, orgullo, egocentrismo, preferencias y sobre todo de logros; como la primera vez que esos grand-jetées salieron bien. La mayoría recuerdan su primera clase, que suele ser entre los 4 y 10. De esa clase pocas logran llegar al final, requiere demasiado esfuerzo, dedicación, empeño, sacrificio y sobre todo amor al arte...sin eso desde un gran principio no se podría llegar a nada. Por eso se dice que una bailarina nace y no se hace. Cosa que la verdad creo es enserio, o mínimo se tiene que formar desde una muy temprana edad, por no decir que la madre tiene que ser bailarina también. La perseverancia es algo con lo que toda bailarina nace, si ese paso no salió, hay que hacerlo otra vez y otra vez y otra vez, no importa que te estés desmayando, que tengas sed ni mucho menos lo cansada que se esté. El cansancio no tiene mucho espacio en tu vida, no puede tenerlo, porque te empieza a consumir, pero al final simplemente no hay que pensar en él.

Creo que tengo mucho que decir respecto a este tema...pero por hoy es suficiente.